El automasaje es una manera personal de mantener nuestro propio bienestar y está al alcance inmediato de cualquiera.
En todas nosotras existe una respuesta refleja y natural que consiste en aliviar y calmar las molestias mediante el tacto. Al darnos un golpe nuestra mano acude automáticamente a la zona donde notamos el dolor. En realidad sin ser conscientes estamos practicando automasaje.
Nadie nos conoce mejor que nosotras mismas: dónde nos duele y que nos alivia….
Cuando trabajes en las zonas donde localizas tensión, escucha tu cuerpo, pon atención a tu respiración y recuerda que siempre tienes que tender a relajarte no a tensarte…yo eliminarÃa lo de tensarte…. Pensamientos positivos ……. Sólo relajarte
Si te sientes entumecida, cansada, si no tienes a nadie que pueda darte un masaje, el automasaje puede ayudarte. Aprender a tocar yo aquà pondrÃa aprender a tocarse el cuerpo es una buena manera de aprender a conocerlo y a aceptarlo.aprender a conocernos y a aceptarnos (hablar en primera persona es hablar de nosotras mismas… no hablar de otras personas….
No son muchas las indicaciones que necesitas para esta práctica. Sencillamente presiona, estruja, fricciona y palmotea donde puedas; explora y experimenta.
Cualquier hora es buena para el automasaje. Adáptalo a tus necesidades, ya sea insistiendo más en movimientos rápidos y estimulantes para producir energÃa matutina; o bien, realizando movimientos lentos y suaves para relajarte después de una dura jornada…
Para reanimarte por las mañanas puedes palmotear con las manos extendidas cada centÃmetro de tu cuerpo, incluida la cara. Haciéndolo primero con suavidad y subiendo la intensidad poco a poco, cada vez más rápido. Da energÃa y resulta muy divertido, para relajarte utiliza movimientos envolventes, lentos y suaves.
La magia y la habilidad es algo innato en nuestras manos y proviene de una integración natural de la salud, la mente y el cuerpo. La capacidad de sentirnos mejor se halla dentro de nosotras. Procede lentamente, escuchate… ¡y disfruta!
AUTOMASAJE DE CARA
- En primer lugar busca un lugar cómodo donde poder recostarte y túmbate boca arriba (también puedes realizarlo sentado).
- Comienza por la frente pasando tus dedos de un lado a otro alternativamente.
- Coloca seguidamente tus dedos Ãndices en las sienes y realiza movimientos circulares lentos y suaves en sentido contrario a las agujas del reloj.
- Lleva tus dedos Ãndices al centro de la frente allá donde nacen las cejas y deslÃzalos en lÃnea recta hacia el nacimiento del pelo.Ahora coloca tus manos juntando las yemas de los dedos y deslÃzalas por los pómulos haciendo tres franjas: primero por la parte superior, parte media y por último la parte inferior.
- Seguidamente desliza los dedos Ãndices por la parte superior e inferior del labio.
- De nuevo coloca tus dedos Ãndices en la articulación de la mandÃbula (en el punto donde notas que la mandÃbula abre y cierra) y ejerce movimiento circular en sentido contrario a las agujas del reloj.
- Una vez más coloca tus manos en la barbilla con los dedos dirigidos hacia atrás y sal con una presión deslizante hacia los lados y hacia atrás.
- Por último concluye cubriendo el rostro con tus manos y friccionando suavemente hacia los lados.
Este sencillo masaje dará frescura a tu cara y hará que te sientas como nueva.
AUTOMASAJE DE PIERNAS Y PIES
Siéntate en el suelo o sobre una superficie más o menos rÃgida con las piernas extendidas y la espalda bien apoyada.
- Comienza el masaje friccionando toda la pierna, desde el tobillo al muslo, con una mano a cada lado de la pierna.
- Empieza por el pie y continúa por la pantorrilla, la rodilla, el muslo, hasta la ingle. Repite el movimiento varias veces.
- Amasa y presiona con las puntas de los dedos.
- También puedes palmotear con tus manos para incrementar el riego sanguÃneo y desentumecerlas tras horas de trabajo estático.
- También puedes recostarte de espalda con las piernas apoyadas contra la pared o contra un mueble. Baja un pie de manera que quede a tu alcance. Trabajando desde el pie hacia el tobillo puedes amasarlo y comprimirlo, incluyendo también toda la pierna. RepÃtelo todas las veces que quieras, pro siempre en dirección a la ingle (esto ayudará a la circulación).
- Con los pies puede hacer un trabajo muy efectivo, especialmente en la planta. Siéntate en una silla y apoya un pie sobre el muslo opuesto. En esta posición puedes trabajar cómodamente y ejercer bastante presión sobre toda la planta. Luego utilizando todos tus dedos, masajea el resto del pie. Ah! No olvides los dedos.
